La Virgen guapa de la Soledad, ya es también generala

06/02/09. Carlos García Rioja.

Tal y como estaba previsto, el pasado 1 de febrero se oficializó la entrega del fajín de General del Ejército del Aire a la Imagen de Nuestra Señora de la Soledad, de la Real Cofradía de Minerva y Vera+Cruz, la Virgen guapa que cierra la Procesión del Santo Entierro en los años impares. El protocolo se iniciaba en torno a las doce del mediodía, con la recepción ofrecida por el Alcalde de la ciudad en el salón de plenos del Ayuntamiento, en la que participaron las autoridades militares invitadas al acto y otros representantes.

Poco después, a la una de la tarde, daba comienzo en la iglesia de San Martín la solemne eucaristía presidida por la imagen mariana, colocada sobre su peana procesional en el crucero del templo, y ataviada con sus mejores preseas. El Vicario Episcopal de Relaciones Públicas, Antonio Trobajo Díaz era el encargado de oficiar la misa, disculpando –así lo hizo constar al inicio de su homilía– la no asistencia del Obispo de la diócesis.

Un acto de amor hacia la Santísima Virgen. Así definió Trobajo el inédito acto, recalcando la importancia de que éste no quedara en el mero boato. La gran cantidad de asistentes siguieron con atención las palabras del Vicario quien, primeramente, recordó los anchos lazos de fraternidad entre la Cofradía y el Ejército del Aire.

Ya concluida la eucaristía, salpicada por armoniosas intervenciones de la Banda de Música del Aire, se procedió al acto de entrega del fajín a la Virgen de la Soledad. El General de Brigada Santos Senra Pérez –donante de la insignia– dirigió unas emotivas palabras, tras la bendición del distintivo por parte de Antonio Trobajo. Los recuerdos vinculados a nuestra ciudad y las alusiones a Zaragoza, donde actualmente se encuentra destinado, así como a los tres pilotos militares –uno de ellos leonés– recientemente fallecidos, protagonizaron su sentido discurso.

A continuación, el General Senra depositó delante de la imagen –escoltada por cuatro oficiales de Aviación– su hasta entonces fajín, con la petición de que la Virgen intercediera por su familia y por los allí presentes. Acto seguido, se fundió en un abrazo con el Abad de la sacramental y penitencial, José Antonio González, mientras el público congregado prorrumpía en un sonoro aplauso, dando por concluida una ceremonia que no pudo finalizar la Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía pues, en esos momentos, pasadas ya las dos de la tarde, nevaba con intensidad.

¿se aprueba?