| Mi primera confesión |
Ave María Purísima. Sin pecado concebida. Hace que no confieso, Padre, desde el 25 de febrero, y estando en Cuaresma -tiempo de penitencia- creo que es buen momento para venir a recibir el Perdón. Me parece bien, hijo, que vengas a recibir este Sacramento. ¡Ojalá todo el mundo hiciera lo mismo! En estos tiempos que corren, ya no es como antes; el mundo se ha vuelto loco... Y dime, ¿de qué te confiesas? Pues verá; en esta ocasión me ha sido difícil realizar el preceptivo examen de conciencia. Por más que lo intentaba, no hacían más que venirme a la cabeza imágenes del atentado del pasado 11 de marzo en Madrid... Ha sido un golpe muy duro. Es inexplicable lo ocurrido en semejante barbarie. Tantos muertos, tantos heridos, tantas familias rotas, tanta gente destrozada... ¿para qué? Pero dijo Jesucristo que teníamos que saber perdonar... Explíqueselo usted a las familias. ¡Qué fácil es decirlo! Esta conmoción nos durará mucho tiempo... Pero hay que reponerse, que la vida sigue, y mirar hacia el futuro. En efecto. Aunque es muy difícil para todos hay que intentar recobrar la normalidad y ponerse manos a la obra para construir un mundo mejor día a día. Y dime; a pesar de las dificultades para el examen de conciencia, ¿qué conseguiste recordar? Pues... quizá lo que más claro tenga ahora es la situación del Mercado de Ganados. ¿Usted cree, Padre, que decir que definirlo como "vergonzoso" es pasarse? ¡Qué impulsivos sois los jóvenes! Has de entender, hijo mío, que muchas veces no se puede hacer lo que quisiera, y que cuesta tiempo y dinero ir adecentándolo, y muchas veces las cofradías no lo tienen. Además, tampoco lo veo yo tan mal; cada cofradía tiene un lugar donde ir poniendo sus enseres, ¿no? Algo es algo... Pero Padre... ¿me lo está diciendo en serio? ¿De verdad le parece normal que las imágenes estén cubiertas con lonas soportando tales cambios de temperatura? ¿Ve normal que las almohadillas de la Junta Mayor sean la comida de las ratas? ¿Considera lógico que el Archivo de la Junta Mayor -es decir, su memoria histórica- esté tirado por los suelos? ¿Quiere decirme que...? Quieto, quieto, para el carro... Si todo eso ya lo sé... Yo también leo el periódico... Pero hay que darles un voto de confianza. Estoy seguro que poco a poco irá avanzando el tema... Pero hay que dejarles trabajar. ¡Seguro que el Ayuntamiento está haciendo todo lo que puede! ¡Ay, Dios! ¡Pero si las cofradías llevan toda la vida igual! Un voto de confianza, dice... ¿Y el Ayuntamiento? Pero vamos a ver, ¿qué pinta aquí el Ayuntamiento? Muy bien que eche una mano en lo que pueda, pero es que ni tan siquiera es su labor -y por cierto, podían hacer de una vez una vez el Museo de Semana Santa... ¿No son las cofradías Asociaciones Públicas de Fieles dependientes del Obispado? Pues, leñe, que se busquen la vida como puedan, pero que no mendiguen un almacén al Ayuntamiento. Si necesitan una nave, que busquen la financiación oportuna y se la compren, ¿no? Pardiez, muchacho. Si con la ayuda del Ayuntamiento ya andan las cofradías ahogadas, ¿qué sería sin su ayuda? Lo más probable es que muchas desaparecieran. Perdone que sonría, Padre... ¡Ay!, ¡ay!, ¡ay! Hay que ver, ¿eh? Mejor no me lo digas. En cualquier caso, dejemos hacer su labor a las Juntas de Gobierno y confiemos en que el Señor les guía... Yo lo que usted diga, pero no me convence del todo. En penitencia, reza un Padrenuestro, y ten presente en tus oraciones a los afectados por la masacre terrorista de Madrid. Vete en paz. Amén. |