| Aprender algo más |
Sin pecado concebida. Hace ya casi un mes que no me confieso, Padre, y aquí me encuentro de nuevo, con la seguridad de salir de aquí fortalecido. Bueno, bueno… Pero no te descuides, hijo, que ahora viene el calor del verano y es más fácil hacer lo que a uno le plazca que cumplir nuestras obligaciones, y entre ellas se encuentra pasar por este confesionario. Hay que ser fuerte y no decaer en el empeño. Descuide, Padre, que conozco perfectamente la importancia de las confesiones. Espero que el Señor fuerza de voluntad suficiente para no decaer y cumplir con mis compromisos. Sí… esperemos que así sea. Predisposición no te falta, de lo cual me alegro. Esperemos, pues, que el Señor te acompañe en tu caminar. Y dime, en esta ocasión… ¿De qué te confiesas? Pues verá, Padre. Entre otros muchos temas, en esta ocasión creo que hay algo que es primordial cambiar… y cuanto antes. Me confieso, pues, de exigir Cursos de Formación Cofrade para todas las Cofradías y Hermandades de León. Pero hijo… ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? Por lo que me estás diciendo, según tu opinión los cofrades deberían ir a clase… No lo entiendo muy bien; ¿para qué? Concreta un poco más… Es muy sencillo. En estos tiempos que corren, muchas veces no nos damos cuenta de lo que es y lo que representa realmente una cofradía, y nos quedamos en las más puras banalidades: que si los pasos, que si la música, que si las flores, … pero lo realmente importante de las cofradías supera con creces esa parte más externa. Cierto es, sí; Pero tampoco creo yo que sea necesario ir a clase para entender realmente la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo… Quizá sea más bien terreno de la catequesis. Llámelo como prefiera, Padre. Si se fija, estamos diciendo lo mismo: enseñar -que nos enseñen- las claves para entender todo lo que alberga en su interior la Semana Santa, empezando, como es lógico, por los dirigentes: Juntas de Gobierno y Coordinador, y siguiendo por todos y cada uno de los cofrades y, por qué no, estableciéndolo como conditio sine qua non para el ingreso en una Cofradía. ¡Caramba, muchacho! Pero, aún queriendo hacer lo que dices… no sería posible. ¿Cómo se va a obligar a un Abad a hacer un curso para enseñarle algo que ya debe conocer? ¿Cómo poner una traba a todo aquel que quiera formar parte de una Cofradía? No termino de entenderlo… Pues digo yo que si no se ha hecho hasta ahora, puede ser este buen momento. Además, la formación es algo primordial en cualquier ámbito, y las Cofradías y Hermandades no deben quedar al margen. Quizás entendiendo mejor algunos aspectos bíblicos y conjugándolos con otros más superficiales, nuestra Semana Santa mejoraría considerablemente, sobre todo en la vida interna de las cofradías. Aunque para eso tendrían que tener vida interna, claro… Y la tienen, hijo; la tienen. En mayor o menor medida pero la tienen… Y quizás tengas razón; a lo mejor se podía hacer algún curso de esos, ¿por qué no? Pero todo a la vez no puede ser… Eso está claro. Hay que ir por partes, y sin lugar a dudas, se debe empezar por arriba, por las Juntas de Gobierno. Ellos son los que dirigen las Cofradías y, en buena lógica, los que deben aprender más conocimientos para transmitírnoslos a los demás. Luego ya vendrá el resto… Puede que tengas razón… Pero no lo termino de ver claro… ¿Han hecho algo parecido en algún sitio? Mira que si la preparamos… ¡En muchos lugares! Existen numerosos planes de formación cofrade repartidos por toda la geografía y, unos mejor y otros peor, están funcionando. Pero el sentir general es que son necesarios. Pues esperemos que si, en efecto, son buenos para el desarrollo de nuestra Semana Santa, el Señor haga que se comiencen a realizar cuanto antes. En penitencia reza al Sagrado Corazón de Jesús, que para eso es su mes, sus correspondientes jaculatorias. Vete en paz. Amén. |