| El Museo |
Sin pecado concebida. Soy yo otra vez, Padre. Se acabó el verano y volvemos otra vez a la carga. Ya sabe… Bien, hijo. Hay que ver lo perseverantes que sois. Y eso que aún estamos en septiembre. Dime, ¿de qué te confiesas? Me confieso, Padre, de ser casi, casi como Santo Tomás… Vamos, que hasta que no meto el dedo en la llaga, no me termino de creer algunas cosas. Pero hijo… ¿a qué te refieres? Pues mire, ahora estoy hablando del Museo de Semana Santa. Que si se hace el Museo, que si no se hace, que si es prioritario, que si no lo es, que si es buen sitio el Palacio de los Condes de Luna, que si no lo es… Y todo para quedarse sin nada. Bueno, habrá que darle tiempo al tiempo, ¿no? Pero por Dios… si se lleva oyendo lo del Museo de Semana Santa desde los años 60… ¿No le parece suficiente tiempo? Hombre… dicho así… Supongo que intervengan muchos factores para que el Museo sea una realidad, ¿no? Ahora, hace poco, he leído en la prensa que ya iban a construirlo… o algo así. Sí, sí; por eso lo digo… Van a rehabilitar el Palacio de los Condes de Luna, según parece, para Museo de Semana Santa… ¡Pero seguro que es mentira! Al final utilizan el edificio para poner el Centro de Barrio, o la Escuela de Pesca, vaya usted a saber… ¿Por qué dices eso? Parece que tienen buen talante, ahora que está de moda eso del "talante". Además, el sitio es precioso, y seguro que la Semana Santa lucirá mucho allí. Sí, seguro… No te veo muy convencido… Hombre, … pues no. ¡Para qué nos vamos a engañar! No me convence lo más mínimo; aunque claro, si hay que elegir entre tener el Museo en el Palacio o no tener Museo -que parece que son las dos únicas opciones-, por supuesto que me quedo con la primera. Cualquier cosa es mejor que tener gran parte del patrimonio cofrade leonés en naves o en el Mercado de Ganados, cubiertos con lonas en el mejor de los casos, eso está claro. Ya, ya… Hoy por hoy quizás sea cierto que las condiciones en las que se encuentran durante el año algunas imágenes no son las mejores, pero el Museo será -yo creo- la solución definitiva. Además, el edificio, en pleno corazón leonés, con siglos de historia -¡y qué historia!-, que además va a estar recién restaurado… Sí, sí. Sí el sitio sería fabuloso para el Museo de… chapas y canicas; el Palacio de los Condes de Luna no es que sea -precisamente- un sitio demasiado grande; y teniendo en cuenta que son dos plantas -o tres-, a ver como se suben, sobre todo las imágenes, máxime teniendo en cuenta que todos los años habrá que subirlas y bajarlas… Sí, sí; ya sé que arriba se pueden poner solamente enseres, pero… no sé; empezar con inconvenientes no debe de ser bueno. No te preocupes, hombre; que seguro que alguna solución se encuentra. No debemos ser pesimistas; seguro que al final es todo un éxito. Además, así saldremos todos ganando; las cofradías tendrán un lugar donde conservar su patrimonio; la ciudad, un lugar donde canalizar su patrimonio cofrade; y los leoneses, un sitio al que podremos ir cada vez que queramos ver alguna de las imágenes que no están expuestas al culto. Sí, Padre. Pero si cuesta lo mismo hacer las cosas bien que hacerlas mal, ¿por qué en León tenemos que hacerlas casi siempre mal? No, hombre… Lo que pasa es que lo que se hace bien pasa desapercibido, y lo que no, pues destaca más. Por eso siempre nos fijamos en lo que nos fijamos. Pero es que esto… Cualquiera diría que no quieres ver el Museo hecho realidad… No me malinterprete, Padre. Quede claro que considero el Museo como algo primordial. Lo único que digo es que el emplazamiento elegido no es el mejor. Pero si no hay otro… En fin; esperemos que lo veamos funcionando pronto… Si eso es bueno para la Semana Santa, así sea. En penitencia, por tanto, reza para que el Museo sea una realidad cuanto antes. Vete en paz. Amén. |