| Evolución |
Sin pecado concebida. De nuevo estoy aquí, Padre, comenzando una nueva andadura. Ya se sabe eso del "año nuevo, vida nueva". Además -no se nos olvide- está la Semana Santa a la vuelta de la esquina. Claro, hijo. Dentro de muy poco va a comenzar la Cuaresma, y con ella los actos de las Cofradías, antesala de la Semana Santa. Y por supuesto, la penitencia, que debe estar siempre presente en nuestras vidas, ahora con más razón, si cabe. Y dime, hijo, ¿de qué te confiesas? Me confieso de haber evolucionado, Padre. ¿De haber evolucionado? ¿Qué quieres decir? Pues eso… que en algunos aspectos antes pensaba de una forma, y ahora de otra… Evidentemente… Como todo el mundo, ¿no? Y eso… ¿Qué tiene de malo? Hombre… Si le digo la verdad esperaba que me lo dijera usted. El caso es que parece que no se puede cambiar de opinión en esta vida… Mire, por poner un ejemplo, el caso de las bandas. Resulta que hace algún tiempo me gustaban casi todas las de León, y ahora casi ninguna… Bueno, bueno… Yo de bandas -como comprenderás- no entiendo mucho; no es esa mi función. Pero dice el refrán que "rectificar es de sabios", y el mismísimo San Pablo -por poner un ejemplo- cambió radicalmente de opinión cuando se dio cuenta de que estaba equivocado… Claro… ¡Una conversión! Algo así, pero sin caballo, me debió pasar a mí con la música… De todas formas no quiere decir que todo aquel que cambie de opinión lo hace para bien… Estaría bueno, Padre. Pero estará de acuerdo conmigo en que la concepción que uno puede tener de una realidad -como puede ser la música cofrade- es más completa y, por tanto, menos sesgada, a medida que se van adquiriendo conocimientos. Eso parece ser lo lógico, sí. Todo en esta vida evoluciona, más o menos rápido, pero evoluciona. Aunque -eso sí- sin traicionar la idea original y, por supuesto, respetando cualquier otra idea. Pues eso… Lo que yo decía… Es que, verá, hay gente que no cree en la evolución y, lo que es peor, pone todas las trabas posibles para que dicha evolución no salga adelante. O lo que es lo mismo, evitando el progreso. Pues eso no está bien. La Verdad es Dios, y salvo Él, todos podemos equivocarnos. Lo mejor es que cada uno vaya a lo suyo, ¿no? El tiempo dirá quien tiene la razón. Si en eso estamos de acuerdo. No hay más que echar la vista atrás a estos últimos años y comparar. Pero ya se sabe, las comparaciones son odiosas. Ahí también tienes razón, hijo. No digo que no. Pero todas las bandas tienen derecho a salir, ¿no crees? Todas se esfuerzan lo mismo. Debe ser la cienmilésima ocasión o así que lo repito: el esfuerzo es el mismo, las horas de ensayo, también; derecho a salir tienen todo el del mundo siempre que así lo consideren las cofradías a las que pertenecen. Pero eso no quiere decir que muchas de ellas entren en clara confrontación con el concepto de dignidad, ¿no? ¡Hay que ver! Pero vamos, que a mí me es lo mismo… Yo lo decía por eso de la Declaración de Interés Turístico Universal, vaya… A todo le sacas punta, muchacho Que no, que no… Pero es que da la impresión de que si coges el tren de la evolución, si optas por el progreso, te conviertes en un diablillo con cuernos, rabo y hasta tridente… Bueno, hijo, tampoco es eso… Pero, como en todo, cuesta adaptarse a una nueva realidad, a la evolución. Sí ese concepto de música por el que abogas es bueno, perdurará y cada vez serán más las bandas que tiendan a ello; si no, desaparecerá. El tiempo dirá si tienes o no razón, así que pídele al Señor que, si eso es bueno, interceda para iluminar al resto de los cofrades, pero siempre para mayor honra y gloria de Dios. En penitencia reza tres Avemarías. Vete en paz. Amén. |