| Un año más |
Sin pecado concebida. Aquí estoy, Padre, … si es que estoy. Porque no sé si estoy o no estoy, usted me entiende… Pues… no; no te entiendo. ¡Ay, Padre! ¡Pues que estoy hecho un flan! Estoy tan nervioso que no sé ni lo que digo… Tonterías, supongo. Tranquilo, hijo, tranquilo. Dime, ¿y qué es lo que te ocurre para que estés tan nervioso? ¡Pues que llevo un año esperando, Padre! ¡Qué va a ser! La Semana Santa está ya a punto de caramelo… ¡Ah, Claro! Cómo no me habré dado cuenta… Es cierto… Ya es Viernes de Dolores, y sin darnos cuenta, ha pasado otro año. Otra vez volveremos a conmemorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo y vosotros, los papones, os ponéis como locos… Eso es, Padre. La Morenica está a punto de salir. Es el día de referencia que tenemos muchos en nuestras mentes, y también en el “reloj cofrade” que hay en nuestra mesita, que ponemos en marcha el lunes de Pascua y llega al cero precisamente el día en que la Reina y Señora de León sale a la calle… Paciencia tenéis para andar todos los días moviendo el relojito… Pero en un abrir y cerrar de ojos habrán pasado esos diez días tan mágicos… y si llueve… ¡Uf! ¡No quiero ni pensarlo! Deberías tranquilizarte, hijo. Ya verás como no llueve y todo sale a pedir de boca. Verás como se ve recompensado todo el trabajo que los cofrades habéis llevado a cabo durante todo este último año… Eso espero, Padre. ¿Sabe? Hay gente que no nos entiende… Hay quien dice que estamos locos por esperar con verdaderas ansias la llegada de la Semana Santa, por pujar, por tocar, por salir con la Cruz, …, por llevar todo un año trabajando para una sola Semana, … Bueno, hijo… Hay gente para todo. Vosotros tenéis una devoción un tanto peculiar, pero que en León comparte mucha gente. Ahora bien, no debéis olvidar el verdadero sentido de la Semana Santa. Ya, ya lo sé. Hay veces que nos preocupamos más por las imágenes o por la música que por acompañar a Cristo en su caminar hacia la Cruz. Pero, en realidad, todos sabemos que cada procesión es una catequesis práctica en la calle. Sí, hijo; pero debéis tenerlo siempre presente. El resto es secundario. Que sí, que sí… Pero digo yo una cosa… La Semana Santa ha llegado a tal punto en el que confluyen una serie de aspectos, además del religioso –por supuesto, el más importante–, como son el político, turístico, económico, cultural, artístico, … En eso estamos de acuerdo… Pues debemos cuidar también esos aspectos, ¿no cree? Claro, hijo, … Y eso lo lleváis a rajatabla. Que si este trono nuevo, que si aquella imagen se restaura, que si la decoración floral la hace fulanito, que si viene tal banda, … ¡Y más que se debería hacer! Lo del Interés Turístico Internacional bien lo merece… Aunque al fin y al cabo, poco nos importa eso a los cofrades… Pero lo más importante… Que sí, Padre… Pues eso. En penitencia saldrás en procesión con el mayor de los fervores, ofreciéndosela al Señor por aquellos con quienes tengas obligaciones –vivos y difuntos–, para que Jesús los acoja en su Reino. Vete en paz. Amén. |