| Juntos como hermanos |
Sin pecado concebida. Quince días, poco más o menos, hace que este humilde hombre no confiesa sus pecados. Y si vuestra merced nos anima a confesarnos, bueno ha de ser, pues el aliento de Dios mismo recibe para instruirnos en la fe. Y a ello vengo presto. Pareces salido de la Edad Media. Poco más o menos. ¿Algún juego? Qué va… Más bien es por eso de adaptarnos a la realidad de nuestra Semana Santa. Ya empezamos… Es verdad, Padre. Hay ocasiones –y no pocas, por desgracia– en las que da la impresión de que algunos se han quedado estancados en la Edad Media. Y fíjese lo que han cambiado las cosas desde entonces. Caray, muchacho, me da a mí en la nariz que eres un poquitín exagerado. Pero dime, ¿a qué te refieres exactamente? A las mujeres, a los hombres y a lo que inevitablemente ha de ocurrir entre ellos, porque cuando… Mira a ver lo que dices… No, no… no me malinterprete; me refiero a la igualdad entre unos y otros. No termino de entender como es posible que hoy, en pleno siglo XXI, las cofradías leonesas no sean todas mixtas. Espinoso tema este… Lo es, lo es; no digo que no. Pero no me negará que también es un tema sobre el que habrá que volcarse, ¿no? Parece que no tiene mucho sentido que existan cofradías separadas por sexos… Ten en cuenta que hay cofradías que llevan cientos de años así, y no sé yo hasta que punto sería bueno hacer eso. Bueno, es un tema que tendrán que estudiar. ¿Y qué quieren estudiar? Además, hay dos leyes que lo recomiendan: el Derecho Canónico y la Ley del Sentido Común, esa que tanto se nos olvida. Y bueno… eso de los cientosdeaños vamos a dejarlo, que algunas de estas cofradías son de hacecuatrodías . Y de las centenarias, dos tienen hermanas –aunque en una de ellas no procesionen– y la otra las tuvo en el momento de su refundación, allá por el 1611. Pero de todas formas, y aunque no fuera así, ¿qué problema hay en cambiarlo? Pues digo yo que ninguno… pero vamos, que todo a su debido tiempo… Supongo que eso requerirá un cambio de estatutos y… Y de mentalidad, Padre, y de voluntad. Lo de los estatutos es otro cantar… Quizás se podía aprovechar una cosa para la otra, Padre, porque como se descuiden, alguna cofradía tendrá que conmemorar el centenario de la aprobación de su Regla. Anda que ya le ronca… ¿A ti te gustaría que todas las cofradías fueran mixtas? Sí. O no. ¿Qué más da eso? No es una cuestión de gustos –creo yo– sino de justicia. Y sí me parece justo que en todas las cofradías, libremente, cualquier bautizado pueda hacerse hermano, ya sea hombre o mujer. Ya lo dice la canción: Juntos como hermanos… Ya, ya… Y, sinceramente, Padre, no entiendo por qué no puedo ser yo hermano de María del Dulce Nombre o de la Agonía. Ni tampoco comprendo por qué una mujer no puede ser hermana de Jesús o de la Redención. Y tampoco me cabe en la cabeza que en Minerva haya hermanas, pero que no se les permita salir en la procesión con su túnica. Pues… ¿Hermanos de primera y hermanos de segunda ? ¿Es ese el espíritu de las cofradías? Urge revisión del tema, digo. Seguro que no tardará. Ojalá, pero me temo que sí, sobre todo porque nuestro Obispo ha ratificado la renovación de dos estatutos de cofradías –una sólo de hombres y otra sólo de mujeres– hace no mucho tiempo, y no se ha pronunciado sobre el tema. Pues siendo así, alguna razón habrá. La habrá, la habrá… De todas formas, hijo, cuando alguien intente firmemente dar el paso, seguro que desde el Obispado se analizará el caso concienzudamente. Lo que está claro es que si las hermanas de Minerva quieren salir a la calle con túnica, tendrán que pedirlo ellas; si una mujer quiere hacerse hermana de Jesús, tendrá que pedirlo ella; y si un hombre quiere hacerse hermano de la Agonía, tendrá que pedirlo él. Pero no le veo ninguna lógica a que no se faciliten las cosas. ¿Miedo? ¿Miedo a qué? No creo que sea miedo hijo, pero a buen seguro que este debate se trasladará –dentro de no mucho tiempo– a otras esferas que tendrán que tomar una decisión al respecto. En penitencia reza tres Padrenuestros a Jesús y otras tantas Avemarías a la Virgen para que, cuando esto suceda, la decisión tomada sea la más conveniente. Vete en paz. Amén. |