Como el turrón

    Ave María Purísima.

    Sin pecado concebida.

    Desde primeros de mes no me confieso, padre, y con esto de la Navidad, pues parece que a uno se le ablanda el corazón, y siente una necesidad imperiosa de ser más bueno que de costumbre; y claro, esto de confesarse, pues ayuda mucho. ¡Ah! Y antes de que se me olvide: ¡Felices fiestas!

    Igualmente, hijo, igualmente. Por cierto… el otro día estuvo por aquí un amigo tuyo, un tal Paponio…

    ¿Paponio? Qué raro… Es buen tipo, pero no frecuenta estos lugares. Hay muchos que parecen a él, pero ninguno igual. Es inimitable. No sé como le daría por venir por aquí… me parece raro.

    Quizás esté cambiando –aunque no presta mucha atención a lo que se le dice, pero bueno–. La Navidad hace milagros, hijo.

    ¡Ya lo creo! Fíjese que hasta algunas cofradías tienen actos por estas fechas, con iniciativas solidarias, que promueven la caridad, … Vamos, que son como el turrón…

    ¿Cómo el turrón?

    ¿Usted come turrón en agosto?

    ¿En agosto?

    Pues eso… usted no come turrón en agosto, y las cofradías no promueven la caridad en agosto… ni en septiembre, ni en octubre, …. Como el turrón: sólo por Navidad.

    ¡Qué muchacho! Bueno, pero por algo se empieza, ¿no?

    Hombre… sí; está bien empezar, qué duda cabe, pero en los últimos años lo único que hacemos es empezar. También podríamos continuar alguna vez, ¿no cree?

    De todas formas, quizás la caridad necesite una relectura actual…

    Pues probablemente, padre. Muchos son aún los que piensan que con cuatro perras que se echen al cepillo queda cubierta la 'obligación moral' de la caridad. Y si se añaden unos playmobil y un par de kilos de lentejas en alguna de las bolsas de caridad que se organizan estos días, quizás tengamos hasta 'medio cielo' ganado.

    Hay mucha hambre en el mundo, hijo; eso es cierto. Y no sobra la comida, más bien al contrario. Todo lo que se de a los más necesitados es poco, ya sea comida, dinero, juguetes, …

    Si no digo que no, padre. Pero… ¿sólo hay necesitados en Navidad? ¿Y el resto del año? ¿Qué hacen las cofradías el resto del año?

    Seguro que alguna habrá que organice alguna campaña…

    Tendríamos que rebuscar… y mucho. Pero, además, ¿qué es la caridad? ¿dar limosna, comida y juguetes a los necesitados? ¿Y así ya cumplimos?

    Hombre…

    A ver si en todo aquello que criticamos sobre el estancamiento de las cofradías y el no saber evolucionar a los tiempos que corren, no tenemos que incluir la caridad. Los planteamientos son poco menos que los de siglos pasados… Ya me veo yo yendo a velar a los difuntos de la cofradía.

    No, no; ni mucho menos. Evidentemente, todo en esta vida evoluciona, y los fines de las cofradías –labor social incluida– también.

    Pues eso es lo que yo digo. Imagine que en las cofradías comienzan a salir grupos estables de hermanos que se dediquen, por ejemplo, a visitar enfermos o ancianos, o a trabajar con grupos marginales, o a realizar actividades encaminadas a conseguir fondos para los más necesitados, pero durante todo el año, o a …

    Ya, ya te entiendo; vienes a decir una gran verdad: la caridad no es dar aquello que nos sobra, ¿no?

    Eso pienso yo, padre. Creo yo que una cofradía es mucho más que un grupo de 'amigotes' que se dedican a sacar el santo una vez al año y a cenar juntos algún día –eso sí, en ambiente fraternal –. ¿No le parece?

    Claro, hijo. Pero vosotros, como cofrades que sois, tendréis claro el papel que debéis desempeñar. Y si no, la Junta de Gobierno os irá guiando en vuestro camino, ¿no?

    Debe estar de broma… Aquí todo el mundo va por libre. Y los seises –salvo honrosas excepciones– bastante tienen con intentar no perderse ellos, como para guiar a los demás…

    Pues entonces, aprovechemos, estas fiestas que estamos celebrando, para pedir al Señor –que acaba de nacer– que nos ayude a replantearnos nuestra labor caritativa, y que ésta no sea como el turrón –como tú dices–, sino continuada a lo largo del año. Vete en paz.

Amén.


Lectura del Acta anterior