A estas alturas de procesión -ya casi medio año de "Horqueta"- al bracero mayor le asalta idéntica frustración que al titular que, en ocasiones, busca entre los suplentes y los libres de puja alguien que desee suplirle bajo la almohadilla, alguien que arrime el hombro aunque sea tan sólo durante unas tiradas. ¿Quieres pujar, hermano? Y la negativa por respuesta. La nada. El silencio.
Desde que este paso -LHD- se elevó sobre los braceros que, en su día, decidimos unirnos a la iniciativa, mucho trabajo y esfuerzo se ha dejado ver y sentir tras este proyecto ilusionante, ahora realidad ilusionada. Muchos son los que se acercan, como muchos son los que dejan entre Ruegos y preguntas sus opiniones y comentarios, a veces similares, a veces encontrados, acerca de cualquier tema relacionado con la Semana Santa, con nuestra Semana Santa. Un necesario ejercicio de libertad de expresión que se echaba en falta a orillas del Bernesga y que ahora está al alcance de cualquiera, siempre dentro de unos parámetros y unos límites razonables.
El bracero mayor se congratula de la labor realizada por braceros titulares y suplentes, por tanto libre de puja que se asoma a una procesión que también es la suya. Una tarea que no siempre es del gusto de todos -ya se sabe como es la lluvia- pero que, pese a ello, hace mirar con optimismo al futuro, a los nuevos retos, a las metas trazadas, a los caminos por recorrer. Al tiempo, reconoce sentir cierta pesadumbre por el apocamiento de tanto forero que hace y deshace, habla y no calla -ojalá que nunca lo haga- pero, sin embargo, no es capaz de ordenar varios puñados de palabras para impedir que este brazo continúe libre.
Porque en este "Chupando trono" -tú lo sabes- hay siempre una almohadilla que, para nada, puede quedar vacía. Un lugar para tu esfuerzo, tu dedicación o para aquello que imaginas, con lo que sueñas. Un lugar -blanco, transparente e indefinido- que no busca permanecer libre, que siempre ha de estar ocupado.
La piedra angular de LHD -tú también lo sabes- es la conjunción de puntos de vista y la pluralidad de ideas, es la aspiración de ser el paso de todos los braceros y la cofradía de todos los hermanos. Una y mil veces más, te insisto que éste no es nuestro brazo, sino el tuyo y de cuantos -como tú- hacéis, día a día, la Semana Santa de León, nuestra Semana Santa. |