Llega la Navidad y de nuevo nos dan ataques de solidaridad, nos invade un sentimiento fraternal y nos encontramos más predispuestos a la colaboración altruista en un sinfín de actividades.
A este carro se han apuntado en los últimos años las cofradías leonesas, organizando diversas actividades, con las que además de activar ligeramente la participación cofrade, pretender acallar a su "pepito grillo" particular dotándolas del calificativo de "acción social" (menos da una piedra y hace más daño, dirían en mi pueblo).
Al igual que los niños de todas esas campañas navideñas, (que sólo lo pasan mal en la Navidad), los cofrades de León estamos condenados a hacer vida de hermandad en La Semana Santa y algo en la Navidad, ¿y el resto del año?
Las cofradías nos ofrecen en estas fechas un variado muestrario de actividades, en las que prima el alarde público y el envanecimiento, mientras que uno de los apartados más necesitados y a la vez más fáciles de acometer, lleva a su lado muchos años sin que nadie se moleste en ni tan siquiera proponerlo me refiero a los propios hermanos de la cofradía que puedan estar en situación apurada, que los hay), me refiero a las parroquias en las cuales estamos ubicados y que tienen seguro un montón de necesidades que las cofradías podrían ayudar a paliar.
¿Cuántos ancianos necesitan ayuda durante todo el año?, o ¿un poco de compañía?, ¿cuántos hermanos están en paro o en dificultades económicas? y no sólo hermanos sino sus familiares, amigos, o parroquianos.
Imaginad que los Hermanos de las cofradías comerciantes, empresarios de PYMES, a requerimiento de las juntas de gobierno hicieran una pequeña bolsa de trabajo que intentase ayudar a los parados que hay en las filas de las cofradías, además de suspender el cobro de sus recibos durante la duración de esa situación.
Imaginad que se crea una zona de recogida de túnicas y demás elementos de la uniformidad cofrade para que los deseen ser hermanos de las cofradías pero que como sus recursos son limitados ven imposibilitado el acceso a las mismas.
Que además se crea un departamento continuo de recogida de ropas, alimentos, libros, donativos etc. En colaboración con las parroquias que fueran dedicados a la ayuda a los necesitados más cercanos.
Imaginad que además de todo hay alguien en cada cofradía que está a disposición de todos para recoger las solicitudes de ayuda, o coordinar a los posibles voluntarios para la multitud de actividades que se pueden realizar.
Para hacer una gran labor social no es necesario una gran demostración, ni publicarlo en los medios, pero si es necesario empezar por lo más próximo, o cuando menos no desatender sus necesidades, pues muchos de ellos integrarían nuestras hermandades con espíritu solidario y cofrade si previamente han sido ayudados desinteresadamente por las cofradías, el efecto social podría ser muy elevado en León.
Y sólo se necesitan voluntarios (que seguro que los hay de sobra), y voluntad por parte de las juntas de gobierno para impulsar y apoyar este tipo de actividades, física y económicamente.
Seria bueno que esto dejase de ser imaginación y comenzase a ser una realidad.
Feliz Navidad a todos, Hermanos. |