| Localismos |
Me encontraba viajando hacia Cartagena para recoger un premio instituido por la Asociación de Mujeres Cofrades de esa ciudad y aprovechando la inactividad que el vuelo me imponía, me propuse satisfacer la deuda que tenía pendiente con Xuasús, al cual le debía un artículo para colgar de ese gran portal que es La Horqueta Digital, que él junto a Carlos y otros mantienen. No sabía muy bien como hilvanar el artículo, pues una petición de Xuasús se ha de complacer como se debe “A tal Señor, tal honor”. De repente el motivo del viaje me dio argumentos de escritura. Había un detalle en las bases de aquel premio que me hizo reflexionar. La Asociación de Mujeres Cofrades de Cartagena instituye un premio a la Hermandad o entidad que más se haya significado por integrar la mujer en el mundo de las Hermandades, pero, aquí lo inaudito de dicho premio, no se pueden presentar candidaturas de la ciudad de Cartagena. Un premio cerrado a la localidad que lo otorga. Este detalle cobra especial importancia por tratarse de un premio cofrade, otorgado por una entidad cofrade. En este mundillo de costal, capirotes e incienso, hay algo que nos pierde. El localismo . Muchos hermanos (y hermandades) en un exceso de celo de lo “suyo”, menosprecian o aún más, ignoran el resto, como si el reconocimiento de otras Semanas Santas pudiera conllevar una falta de cariño a la suya. Lo que realmente conlleva el desconocimiento de otras realidades, es un incremento de la ignorancia cofrade y la perdida de una oportunidad de asimilar en nuestras corporaciones, aquellas cosas que han servido a otras a prosperar. No se trata de copiar ni de perder las señas de identidad, es algo más inteligente y sobretodo útil, es poner soluciones en aquello que no nos va como debiera de ir o que puede ir aún mejor. Además son soluciones que ya han sido probadas por una entidad similar a la nuestra. Personalmente, desde que empecé a asistir a encuentros y congresos, he de decir que vi la Semana Santa desde una perspectiva diferente y que la actividad de algunos de los asistentes despertaron en mí inquietudes y proyectos que antes no me atrevía a formular. En estos años he visto hermandades que afrontaban el tema de la juventud desde diferentes aspectos (el mejor es el trabajo constante con el joven), hermandades que luchaban por dinamizar a sus hermanos en épocas poco cofrades, léase verano y otoño, he visto como otros hermanos trabajaban por lograr una mayor integración de la mujer. Todo esto hubiera sido imposible si me hubiera quedado en casa mirándome el ombligo (no muy bonito, por cierto) y auto alabándome. También he visto meteduras de pata ejemplares. Precisamente las experiencias negativas que otros han experimentado, son de una gran valía para no caer en los mismos fallos. Por eso quiero destacar la acertada visión de la Asociación de Mujeres Cofrades de Cartagena, ellas trabajan para conseguir una mayor integración de la mujer cofrade en la vida de sus hermandades y convocan un premio donde diferentes asociaciones y hermandades de España, explican como trabajan ese tema: Seguro que en estos momentos, este grupo de mujeres cartageneras, es la asociación de toda España que más información tiene, sobre como potenciar el papel de la mujer en las hermandades, sin que ello haya restado un ápice su autenticidad. Qué gran visión han tenido. Pero os aseguro que es una visión muy poco común. Os pido que reflexionéis sobre los proyectos de carácter nacional que hay en marcha. ¿Los miramos?, casi mejor no, pero a modo de reflexión, alguien me puede decir ¿Cómo en un país donde dicen que existen un millón de cofrades, no tiene una revista de ámbito nacional? En la actualidad no existe. Hay algún proyecto que no abarca la totalidad del país y con periodicidad anual. De igual manera se podría hablar de la inexistencia de un portal cofrade de ámbito nacional, Amiscof ya es historia y así con otros proyectos. No es de extrañar que con esos planteamientos la propia Conferencia Episcopal no se atreva a abrir una delegación para Hermandades y Cofradías, conociéndonos debería de abrir una por Semana Santa, pues nos ignoramos incluso a nivel diocesano. Os invito a huir de localismos, a conocer y valorar todas las Semanas Santa de este país, cuya variedad es riquísima. Os invito a relacionaros con cofrades que tienen visiones diferentes a vosotros, por ser de lugares donde la celebración es totalmente diferente. Os puedo asegurar que los cofrades de este país, siempre están dispuestos a enseñar sus costumbres (en medida inversamente proporcional que lo están en conocer las de otros). El conocer otras semanas santas, nos puede hacer tener una visión más correcta de nuestra situación, pues seguro que conocemos maneras de hacer que valoraremos mejor que las nuestras, pero seguro que hay otras que será lo contrario. Veremos que según que aspectos somos mejores y en otros no tanto, en definitiva, veremos quienes somos y sólo así, desde el conocimiento de quienes somos podremos corregir aquello donde fallamos y potenciar aún más lo que tenemos de positivo. |
Manuel Zamora Negrillo
Presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Archidiócesis de Barcelona