¿Gloriosa tradición o conducta censurable?

El pasado 28 de septiembre tuvo lugar la ceremonia de las Cantaderas. El claustro de la Catedral acogía la ofrenda a Nuestra Señora y la posterior dialéctica en la que el síndico municipal –representante del Consistorio leonés– mantiene que la ofrenda es libre y voluntaria mientras que, el síndico capitular –representante del Cabildo Catedral– afirma que es voto, es decir, un acto obligatorio.

No quiero hacer crónica de esta ceremonia ni de la historia que acumula sobre sus espaldas. Con estas líneas pretendo dar conocimiento de algunas de las peregrinas argumentaciones que expuso el síndico municipal para rebatir el discurso del canónigo representante del Cabildo catedralicio.

Pues bien, el concejal, sin venir a colación, fue capaz de equiparar “la tradición de las Cantaderas con la gloriosa tradición de tomar una limonada en Casa Benito durante el Encuentro en la mañana de Viernes Santo”. Inexplicablemente, al finalizar su segunda intervención, proclamaba que era bracero de la Oración en el Huerto. Como no podía ser de otra manera, el síndico capitular contestó que no mezclara tradición con devoción, piedad, etc.

Creo que estas declaraciones no tienen cabida en este acto, están fuera de lugar. Pero más grave es que salgan de la boca de un papón que ha llegado a ser Abad de una penitencial y que, además, procede de una auténtica saga de papones. Y es más preocupante, si cabe, que estas ideas surjan de un representante de todos los leoneses. Si desde la Corporación Municipal entienden la Semana Santa de esta forma, mal vamos.

Desde este espacio que brinda La Horqueta Digital a todos sus lectores me gustaría contestar al Concejal que no mezcle la devoción, piedad y religiosidad con conductas totalmente censurables, o que al menos respete lo que significa la celebración pasional y sus procesiones sin intentar vender tradiciones que no lo son. Cierto es que tomar limonada a lo largo de esos Santos Días es una tradición. En cambio, no tergiversemos que cumplir con tan secular ceremonial dentro de una procesión sea una tradición, se mire por donde se mire es una conducta que no es compatible con un cortejo procesional. Y del mismo modo, concluyo instando a no confundir el mañanero Encuentro de Viernes Santo con un descanso en el que los papones puedan degustar limonada o chocolate con churros.

El Maestrescuela

Lectura del Acta anterior