No permita la Virgen

No permita la Virgen   No permita la Virgen que tras esta Semana Santa nuestra Junta Mayor se mantenga como está. Que no lo permita.

   No permita que sigan adornados los balcones del viejo consistorio con unos reposteros realizados con mucha ilusión, pero de nula calidad y con una iconografía que conduce al error.
   La idea de engalanar los edificios es tan antigua como la propia antigüedad, y me parece acertadísimo embellecer el viejo ayuntamiento leonés, pero no a cualquier precio y con cualquier cosa, que más digno quedaría enlutar esos miradores dejando solamente el emblema de la Junta Mayor en el balcón principal que mantener lo que en estos dos últimos años venimos viendo.
   Anagramas de ninguna de las dieciséis cofradías leonesas, sino variaciones de algunos de ellos y otros motivos pasionales que llevan al visitante al equivoco, amen de la pobre ejecución de los mismos... y luego sacaremos pecho con la declaración de Interés Turístico Internacional...

   No permita que se repitan escenas de procesiones "detenidas" por otras, ya que dicha Junta, aparte de promocionar nuestra Semana Mayor, debería coordinar el paso de todos los cortejos, sin esperas absurdas y tediosas, hacer entender y controlar unos tiempos "de paso" en los puntos conflictivos con el fin de evitar "atascos" los días de gran actividad pasional.
   Sin necesidad de crear una carrera oficial, que obligaría a Cofradías a modificar sus recorridos, si se podría poner más empeño en solucionar esos problemillas que deslucen los cortejos y causan malestar entre los propios hermanos.

   No permita que la Junta Mayor mantenga una estructura como la actual, con integrantes que sólo están un año en la misma, y que a buen seguro estarán más preocupados de sus procesiones, como máximos representantes de las mismas ese año, que de las procesiones de los demás.
   Desde la última reorganización, hace casi diez años, esta Junta Mayor sigue sin funcionar, sin conocer realmente sus cometidos, siendo una entidad sin función ni cohesión.
   Tal vez el primer paso sea una reforma drástica, teniendo los integrantes de la misma una mayor continuidad, lejos de abadías y presidencias anuales, con una elección de los cargos entre sus componentes, no rotando, como hasta ahora. Múltiples formulas que pueden funcionar, y hacer que funcione dicho órgano.
   Sin apostar abiertamente por ninguna de ellas, si estoy seguro que la actual es la menos acertada.

   No, que no lo permita...


Lectura del Acta anterior