Y aún parece que fue ayer
A Manolo, por el paponio que llevamos dentro
Al otro Manolo, porque Córdoba sigue siendo cristiana y mora
A Jesús, por la discusión diaria
A Jorge, por las miradas robadas
A Sergio, por... muchas cosas, y tú las sabes
A Mario, porque acabemos todos con el paso cambiado
A Carlos por...

   ¿Te acuerdas? Fue hace casi un año, y aún parece que fue ayer.

   Vamos para un año de aventuras en esta Horqueta, que a base de dar golpes contra el suelo, nos hemos hecho con un huequecito en nuestra Semana Santa.

   Tal vez nunca aspiramos a tanto, sólo a tener las habitaciones cercanas en el psiquiátrico donde nos debían ingresar una vez que a cada apartado de esta revista le fuimos dando nombre y forma en ese mosto nocturno y alevoso, más cerca de la conspiración que de un proyecto paponil.

   De aquel boceto hoy tenemos una realidad, más de cien mil visitas a la web, trescientas noticias cubiertas y desarrolladas, más de seis mil mensajes en el foro de encuentros y desencuentros, agenda completa desde febrero hasta hoy,... De aquellos leves esbozos, a un trabajo serio, donde hemos intentado evitar errores tópicos que a fuerza de repetirlos y escucharlos comenzaban a tener un poso de media verdad. Ya ves, Carlos, de momento lo hemos conseguido, contra viento y marea y contra la crítica mal intencionada de quien no se ha parado a leer, siendo Jesús el blanco favorito (sigues haciendo miembros de tu club de fans).

   En estos ocho meses de vida pública no hemos dejado de dar información casi diaria, con altibajos propios de nuestra disponibilidad, acudiendo a cuantos actos propios de las Cofradías y Hermandades, y de la Semana Santa se han realizado, a pesar de que la previsión de los mismos es nula, teniendo que enterarnos casi por el boca a boca y la pregunta constante. ¿Tanto cuesta a la gente enviar un e-mail con los actos a desarrollar? Todos quieren ver las crónicas de sus cofradías, acusándonos de favoritismo, pero creo que ninguno de nosotros tenemos dotes adivinatorias. Destacar, eso sí, a la Cofradía de la Redención, y en particular a su Secretario, que nos ha mantenido informado y ha colaborado con este proyecto. Gracias por confiar en nosotros. También al responsable de la pagina web de cierta cofradía centenaria. Pero, ¿y de las otras catorce? Salvo raras excepciones, nos hemos enterado, como quien dice, de milagro, y aún así se nos exige nuestro compromiso.

   Tal vez sea el único sinsabor, o ese poso de amargura que a mí me queda, junto con la escasa participación en Un brazo libre, vacío desde junio hasta octubre.

   Nos queda mucho por hacer, tú lo sabes, mucho por aprender, e infinitamente muchísimo por mejorar, pero aún parece que fue ayer cuando dimos forma a un sueño, que después de despertar se ha convertido en realidad.


Lectura del Acta anterior