Adiós abanico que llegó el aire

   Tal vez la culpa sea del “nuevo talante” del gobierno central. Digo tal vez porque hace pocas fechas se hablaba de retirar la imagen de Santiago Matamoros de la Catedral compostelana (quizá si cambiarán el nombre por “Hijo del Zebedeo, asesino de inmigrantes ilegales provenientes del norte africano, a su vez y en ocasiones, ajusticiadores a golpe de cítara de antiguos residentes celtíberos, proxenetas de cien doncellas y otros tributos” dejarían mantener en su lugar la escultura barroca), así como de la posible modificación de la heráldica de Aragón (agua para todos), por culpa de un cuartel con cuatro cabezas degolladas (no hay nada mejor que reescribir la historia a gusto del consumidor, sino pregunten a los de EAJ), nos veamos ahora sin una de nuestras tradiciones seculares e inmemoriales, como es “matar judíos” (máxime que ahora celebramos el 60 aniversario de la liberación de algún que otro campo de exterminio y estamos muy sensibilizados con el tema), porque ¿cómo va a invitar nuestro paisano (y eso que nació en Valladolid) a sus amigos los líderes mundiales a nuestra Semana Santa y vean carteles de “mataté un judío”? Que intolerancia, Pepelu, que bárbaros sois (somos) los leoneses.

   Aún así, me parece que a ZP la hostelería se lo va a poner fácil para que no quede mal, entre compañeros hay que ayudarse.

   Porque ya está bien de abusar, que esto parece un partido de baloncesto entre los Globbers y unos pigmeos. Que sí, que no me miren así, leñe, que los únicos beneficiados de la Semana Santa son los hosteleros, que hacen su agosto en marzo. Que en las tascas donde más se atenta contra el segundo mandamiento a golpe de naipe contra el tapete se nos plaga de carteles cofrades, así como bares regentados por agnósticos, ateos y apóstatas, que sin ningún reparo cuelgan sus letreros de “Papones, hay limonada” con un dibujito alusivo al evento, cruz incluida.

   Pero no les solicites una ayuda para la Semana Santa y sus agrupaciones, porque ellos ya pagan un montón de impuestos, y pasan de esos rollos de los cubiertos del KKK, si eso es un circo y una falacia. Me cago en la madre del topo (sin perdón). ¡Pues que no vendan limonada!, que al precio que tiene...

   Porque esa es la otra cara de la moneda; te sale mejor una copa de importación en el mejor local de León que una vasín de limonada, que desde que llegó el euro (Josemari, en menuda nos metiste, mejor te estabas quietecito), vaya precios señores. Debe ser que el agua está muy cara (agua para todos), o los cítricos por las nubes (con eso de que son levantinos y no hay agua...), y la canela no digamos, y la laboriosidad del proceso impagable, porque el cuartillo de vino no puede ser, que es bastante más barato que la limonada, que no deja de ser vino rebajado con agua (¡!)... con lo cual su precio de mercado debería ser más bajo (rebajo)... pero no hay tu tía, a 0,80 el vino, a 1,50 la limonada, y las cofradías cuanto más lejos mejor, que mi padre siempre dijo “ni fíes, ni porfíes ni entres en cofradies”, pero que el público no se ponga delante de mi cristalera para ver la procesión, que mis clientes no ven, y como se te ocurra cambiar el itinerario y no pases por cerca... la putada que me haces es órdago (arriba, que soy mano y llevo solomillo)

   La limonada por las nubes y el espíritu cofrade por los suelos. Yo este año la limonada la hago en casa (adiós abanico que llegó el aire), y en los bares voy a tomar cerveza, que así de paso no me arriesgo a que experimenten conmigo la última mezcla.

   A Pepelu se lo dejan fácil, porque será tradición en peligro de extinción, y sus colegas podrán venir a León sin riesgo de sentirse ofendidos (tal vez sólo les pueda molestar el entierro de Genaro y salgan en la foto del día siguiente con ojeras). ¡Que bárbaros, Pepelu! ¡Que bárbaros! ¿En España no hay controles de alcoholemia?

   Salud, y están todos invitados.


Lectura del Acta anterior