En Febrero de mil novecientos
noventa y tres salía a la calle el segundo número de la
volandera "El Desenclavo", que la cofradía del
mismo nombre apadrinó en su primer año de existencia
como boletín informativo y plataforma. En ese ejemplar
nació la sección titulada "Conversaciones con
Paponio" que tras cuatro entregas, rindió estación
término allá por Noviembre del mismo año.
Su cometido era clarísimo. A éste que
hoy os escribe le hervía la sangre un día sí y otro
también con todo el tejemaneje de los "buenos"
papones de León. Las luchas intestinas de la Junta
Mayor, las batallas entre cofradías blancas y negras y
un sin fin de avatares pasionales, resultaron un
estupendo caldo de cultivo para llenar de contenido
aquellas Conversaciones con un tal Paponio, nombre
arquetípico y muy útil para mis propósito
literario-semanasanteros.
Representaba el susodicho personaje un
cofrade leonés chapado a la antigua al que todo lo que
sonara a innovación le hacía daño. La verdad es que me
inventé el maniqueo. Era el paradigma de todo lo
negativo . Fue mi víctima propiciatoria, quemada sobre
el altar de las causas justas, en aras de una
regeneración cofradiera.
Hoy, aquí y ahora, las nuevas
tecnologías nos han regalado la vida con la todopoderosa
internet. Desde esta página web, se me ha propuesto
retomar mis "Conversaciones" y, por supuesto
acepto gustoso. Me apetece involucrarme en esta nueva
"santa" locura que sus impulsores han tenido a
bien iniciar.
Quién iba a decirle a mi personaje,
tan pureta él, que navegaría por la red y que llegaría
de igual modo a Trobajo, Córdoba o Wisconsin.
Espero que os guste a todos. |