Conversaciones con Paponio (21)

    ¡Ay Paponio, aquí el que no corre vuela! Nunca se me había dado el caso de comenzar el tiempo presemanasantero en fechas tan tempranas.

    Todavía recuerdo mis Semana Santas de infancia y juventud que se iniciaban el Viernes de Dolores y concluían el Domingo de resurrección. Diez días que esperaba como agua de Mayo, y que si se daba la circunstancia de tener que aguardar una Semana de Pasión alta (Abril) después de una baja (Marzo), la espera ascendía nada más ni nada menos que a catorce meses, y eso era insufrible.

    Más tarde la Cuaresma comenzó a plagarse de actos, por lo que el “interim” se acortaba ostensiblemente. Sólo había que esperar a que pasaran las “Carnestolendas” (léase carnaval), fiestas que por otra parte nunca han tenido mucho predicamento por estas frías tierras leonesas.

    Nos aguardaba un Miércoles de Ceniza que daba el pistoletazo de salida a certámenes de bandas, conciertos de música, actos culturales, pregones y alguna que otra representación teatral. Y todo ello para hincarle el diente en la Semana de Pasión a los carteles en la calle y a las bendiciones de nuevos tronos y pasos.

    Pero es que este año todo se ha adelantado, lo contrario a estos fríos invernales que no terminan de marchar.

    Fitur inició la carrera a finales de Enero, presentándonos el cartel y poco más. Pero a nivel personal, nada más empezar Febrerillo el loco, he tenido oportunidad de meterme en harina pasional, pues la Hermandad de Jesús Divino Obrero ha organizado unas jornadas culturales con Mesas redondas para celebrar su cincuentenario, y ha tenido a bien hacerme partícipe de la dedicada a la actualidad de la Semana Santa.

    Y no tendrá que pasar mucho tiempo, sólo tiene que llegar el mes de Nisán, para que La Horqueta nos regale, por segundo año consecutivo con VÍSPERAS, ese acto que rezuma Semana Santa y leonesidad por los cuatro costados y que además me permitirá participar de forma activa en la presentación del cartel para el 2006, así como al autor del mismo.

    Y luego volverán los conciertos, y los pregones, y las bendiciones de pasos y…sin quererlo nos metemos en el viernes más sabroso de todos, el de Dolores, de Morenica, de incienso y de varas, de música y de intercambio de invitaciones.

    Por eso esta Semana Santa va a durarme más de dos meses y medio.

    ¡Todo un lujo Paponio!

    AMÉN.


Lectura del Acta anterior