Conversaciones con Paponio (26)

    Estamos, Paponio, vislumbrando la cola del cometa procesionero de este año 2006. Un polvo estelar que sigue iluminando, aunque ya tenue, el firmamento de los “desfilófilos” y “atajadores” legionenses.

    Tras el CORPUS Mayor, cortejo en toda regla con parafernalia cofradiera, agrupaciones y cabildos curiles (mucho se podría decir de su pésima organización. Léase el último y acertadísimo “Brazo libre”), la parroquia de San Martín y la cofradía de Minerva celebraron su ya tradicional CORPUS Chico que llenó las recoletas calles del barrio, de altares, pétalos de flores y mucho preboste y munícipe capitalino (para que se les vea, claro).

    Y aunque el estío ya nos está castigando con sudores y calimas insufribles, acabamos de ser testigos el pasado fin de semana de dos cortejos más:

    Uno de ellos es el llamado CORPUS de San Pedro, fiesta parroquial del leonesísimo barrio de Puente Castro, en el que el adorno de balcones, las petaladas, la dulzaina y el tamboril y muchos “santines” acompañaban al paso de la Custodia.

    El otro, el organizado por la cofradía de María del Dulce Nombre, y que procesiona a la Virgen del Camino desde el Santuario hasta el Humilladero con pendones incluidos, y que este año estrenó corona.

    Pero esto no se acaba, aún hay más.

    Con motivo de la celebración de la Virgen del Carmen, la cofradía del mismo nombre y la parroquia de San Lorenzo organizan dos procesiones: La propia de la advocación mariana antes dicha, el 16 de julio por las calles del barrio, y la de las “antorchas”, en la que con el mismo paso del día siguiente y desde San Marcelo, muchas leonesas y algún que otro leonés iluminan a la Virgen hasta su templo matriz.

    Pues así es Paponio, si así te parece y así te lo he contado.

    Un abrazo estival.


Lectura del Acta anterior