Conversaciones con Paponio (32)

    ¡Ay Paponio! en el día que esto escribo sólo quedan treinta y nueve amaneceres o puestas de Sol, según se mire, para el veinticuatro de febrero, fecha señalada en el calendario paponil. Y lo es porque acoge a VÍSPERAS, para mí el pistoletazo de salida del ciclo semanasantero.

    Ya se me afilan los dientes, ya salivo más de la cuenta pensando que a la vuelta de la esquina me aguarda esa explosión de arte, música y "liturgia" que inundará, si Meteoro no lo impide, las calles de la ciudad.

    Pero siempre hay quienes en el remoto caso de que esto leyeran, me tacharían indefectiblemente de loco. Son los que si ven acercarse una procesión huyen en dirección contraria, despavoridos. Son los que se acuerdan de todas las madres que dieron a luz a miles y miles de papones leoneses cuando no encuentran sitio donde aparcar o cuando encuentran una vía urbana cerrada al tráfico "POR PROCESIÓN".

    Y también son los que si ven un paso( sobre todo de misterio) lo tachan de truculento, macabro y sanguinario. Es decir, los que consideran a la Semana Santa como la máxima expresión de la "casquería" al más puro estilo serie B holiwoodiense .Creo que se basan en las sangres de las tallas y las torturas que estas representan.

    Tengo que reconocer que la estética pasional es un poco "gore", pero va mucho más allá en tanto que representación artística.

    A todos ellos les respeto profundamente, aunque no les alabo el gusto. De todas formas es harto improbable que sepan que tengo una columna mensual titulada CONVERSACIONES CON PAPONIO que LA HORQUETA difunde por la red a todo el mundo mundial y, así, como no lo van a leer , puedo dedicarme a escribir todas las locuras que quiera.

    ¡Viva la locura! ¡ vivan los locos! y ¡qué nos importa aquella gente que mira la tierra y no ve más que tierra!

    QUE LAS FUERZAS OS ACOMPAÑEN.

    AMÉN.


Lectura del Acta anterior