Declaración de Interés Turístico Internacional

   Esa frase desde hace dos años aparece irremediablemente unida a Semana Santa de León.
   ¿Qué cambios ha habido en este bienio en todo lo visible de las cofradías al realizar su procesión por nuestras calles y en todo aquello solamente reservado para los hermanos durante el resto de año…?
   Quizás el único cambio habrá sido el aumento de visitantes y por lo tanto el número de pernoctaciones, campo de batalla del turismo leonés en los últimos tiempos y como no el aumento inexorable del precio de nuestra bebida semana santera por antonomasia.
   Pero quizás el problema esta en las mentes de los papones que creíamos que dicha declaración iba a aportar soluciones a todos los problemas que crónicamente afectaban a nuestras hermandades, pero el tiempo ese juez supremo que siempre pone cada cosa en su sitio nos ha demostrado que flaco favor nos ha hecho, tenemos mas público pero aparte de eso me atrevo a preguntar en que otros aspectos hemos crecido. ¿Hemos crecido artísticamente, en fervor, en silencio, en compostura, en nivel musical,…?
   Seguramente haya personas contentas con el nuevo título, pero los hermanos que de verdad sentimos esto durante todo el año, tenemos realmente motivos para alegrarnos, para mí es muy discutible si el fin era tener más público, sin duda se ha dado en el clavo pero dudo que todos tengamos negocios hosteleros, entonces que significa todo esto que nuestra procesión ha mejorado tanto exterior como interiormente o solamente tenemos un escenario más concurrido, dato que no quiere decir que a mayor público mejor "espectáculo" se ofrece.
   Yo me pregunto también donde están los asesores artísticos y musicales que se suponen que tendrían que controlar que aquellos hechos que nos hayan hechos merecedores del ya mencionado título no se desvirtúan, y en caso de que esos no fueran de una calidad buena mejorarlos para desarrollarnos dentro de los parámetros exigidos para ostentar el tan preciado título, o igual es que el problema es que las instituciones que conceden estas declaraciones no piden unos requisitos mínimos sino que se otorgan con criterios políticos. Hecho este que desvirtúa a aquellas otras fiestas que si hayan logrado esa declaración por sus méritos y no por los favores de fulanito o menganito.
   Pero a pesar de lograr así algo, yo creo que esto significaría un momento de reflexión, ya que tenemos este título todas nuestros esfuerzos deberían estar encaminados a que nosotros mismos refrendáramos el título con nuestros actos, pero eso no es así cuando llegan a nuestros oídos las próximas adquisiciones de nuestras cofradías y sin ser críticos de arte, la cual tampoco es mi faceta, vemos que artísticamente su aportación es nula se contrata al primero que aparece ya sea por que las juntas directivas le deben algo o por los siempre poderosos motivos económicos, más vale apretarse poco el cinto y tener paso nuevo en dos años, que tener unos años de contención del gasto y sacar una obra de arte a la calle, y para que seguir si todos ya sabemos quién es el mayor fabricante de tronos en nuestra ciudad.
   Poco más me queda por exponer, con mis palabras me gustaría hacer reflexionar a los papones si de verdad nos merecemos el título y ahora ya conseguido si estamos haciendo algo para que nuestras procesiones de verdad lo merezcan.


Lectura del Acta anterior