Junta General de Hermanos, segunda convocatoria

Junta General de Hermanos, segunda convocatoria   Artículo 1

  •    España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

   Así comienza la Carta Magna que rige los destinos de nuestro Estado desde 1978. La democracia es uno de los pilares fundamentales, y como podemos observar a diario multitud de asociaciones funcionan de manera democrática, por ejemplo hay tenemos los clubes deportivos, las asociaciones culturales,…..etc.
   Pero respecto a lo que a nosotros nos preocupa, las cofradías y hermandades. Leyendo sus estatutos, observamos que hay diferentes maneras de elegir las juntas directivas. Las formas de elegir al abad (utilizo esta terminología, por ser la más usada y tradicional entre nuestras cofradías) en varias cofradías se elige a través de la votación de los hermanos mayores de edad y el elegido escoge su equipo de trabajo. Mientras en contraposición a está, en otras cofradías los miembros de la junta directiva van llegando todos a ocupar el puesto de abad, y la propia junta directiva escoge entre los hermanos a aquellos que pasaran a ocupar un puesto directivo.
   Pues descrito someramente el panorama, que conste que no crítico la falta de democracia mirando hacia aquellos que portan una vara, ya que los hermanos deberían preocuparse de conseguirla a través de los cauces necesarios. Como ya refería en mi anterior columna, sobre la postura de los hermanos en las juntas generales. Que yendo solo a escuchar poco vamos a hacer por nuestra hermandad, tenemos que intentar ser parte activa lo máximo posible. Porque igual el problema entonces es que los hermanos, realmente no quieren democratizar sus cofradías, prefieren que otros lleven las riendas y trabajen por la cofradía. Pero siempre soltaran el lastimero discurso de la falta de democracia y criticaran todo.
   Y en el caso de las llamadas cofradías democráticas, yo he asistido a varias elecciones y siempre he visto el mismo comportamiento, el abad saliente propone a uno de los miembros de su junta directiva. Que siempre ha resultado elegido al no presentarse jamás una alternativa, ni aunque fuera de manera testimonial y por dar cierto aire democrático a esa cofradía. Igual también la culpa, es que en lo que yo conozco no hay marcados unos plazos para la presentación de candidaturas, la campaña electoral y las elecciones. Sino que es un punto más en el orden del día de la junta general ordinaria, por lo que una vez presentadas las candidaturas concurrentes, se vota.
   La verdad es que organizar un sistema electoral tan complejo como los que tenemos para las elecciones municipales, autonómicas o generales sería demasiado costoso y complicado. Pero algunas cofradías, si marcan plazos para la presentación de candidaturas, que deben cumplir ciertos requisitos para confirmar la candidatura y una vez pasado este trámite, ya tienen lugar las elecciones. Dando lugar a conocer los candidatos y sus ideas para regir la cofradía.
   Puede que este sistema no sea perfecto, pero es lo que mas se asemeja a lo que reclamamos para nuestras instituciones públicas, pero que en cambio en la mayoría de los casos, no pedimos un igual trato en nuestras cofradías. ¿Porque ese cambio de exigencias?, si nuestra sociedad es libre, democrática, justa e igualitaria. Porque tanto luchar por la democracia en nuestra sociedad y luego tenemos ese doble rasero para nuestras cofradías, acaso ellas no tienen derecho tener un funcionamiento lo más democrático posible.


Lectura del Acta anterior