Sin duda un tema apasionante pero difícil y complicado a la vez. Intentar agrupar por actitudes, aptitudes y comportamientos a todos los cofrades leoneses.
Para situar bien a estos especimenes, comenzare por situarlos:
- Tipo: vertebrados
- Clase: mamíferos
- Subclase: euterios
- Orden: primates
- Suborden: catarrinos
- Familia: homínidos
Una vez realizado este pequeño esquema, ya tenemos bien clasificados a los sujetos que componen la sin igual y peculiar fauna semanasantera legionense.
Para no llevar a equívocos, comentar que en este estudio no he incluido aquellos sujetos, que si bien forman parte de nuestras procesiones, no pertenecen a nuestras cofradías y hermandades, entre estos cabe citar los vendedores de obleas, los escoltas de los pasos y una especie que se resiste a extinguir, los vendedores de globos que de unos años hacia acá, se ha erigido en la presidencia de nuestros sacros cortejos.
Pues bien, yo dividiría la familia de los homínidos en 2 grupos, los cofrades y los semanasanteros, las diferencias que yo creo que existen ya las explico en mi anterior columna, por lo que pasare por alto esa explicación.
Dentro de los semanasanteros, podemos diferenciar varios grupos, uno es el conocido tradicionalmente en nuestra tierra como los papones de Viernes Santo, que solamente recuerda su relación con la Semana Santa el día de su procesión, siendo el resto del año una persona sin ninguna relación, con todos aquellos hechos o actos de carácter cofrade.
Superpapón, este es parecido al tipo anterior, la única diferencia es que en vez de pasar el resto del año a sus ocupaciones, este a cada ocasión que tiene recuerda lo gran cofrade que es y lo mucho que sabe sobre la Semana Santa, pero eso solamente queda en puro posturismo, pero como en nuestra noble y antigua ciudad queda bien decir que eres papón y si encima lo adornas con 4 datos, oídos algún día al pegar la oreja a un grupo, que estaba de tertulia por cualquiera de las múltiples tabernas y bares, que pueblan nuestras calles.
El músico, si bien puede ser cofrade a la par, aquí voy a hablar del que únicamente es músico. Esta persona, seguramente se pase todo el año escuchando, hasta rallarlos sus discos de Triana, Cigarreras, Los Reyes, Los Gitanos, Salteras o Maestro Tejera. Cuando llegue la Cuaresma, se hará a la carretera con el único fin de ver tal o cual banda aunque para eso, deba recorrer cientos de kilómetros. Y una vez en Semana Santa podrá acompañar una procesión, por desfilar cierta banda y al finalizar no se habrá percatado de a que paso acompañaba, mientras seguramente nos podrá enumerar tranquilamente las marchas que han sonado.
El semanasantero que se cree cofrade, este si que tiene peligro, digamos que en su apariencia exterior, no podríamos distinguirle con un golpe de vista de un cofrade, tendrá su casa llena de programas de procesiones, revistas, libros, estatutos, pregones, discos e incluso quemara incienso en pleno mes de julio. Y por supuesto nos podrá dar una charla de horas, sobre cualquier celebración cofrade. Una vez que lo conozcas lo podrás desenmascarar, veras que ni sabe tanto como el dice y que probablemente solo sepa cosas superficiales, que puedan estar al alcance de cualquiera. Estos son los que si algún día su cofradía o hermandad, suspende la procesión por alguna chaparrada primaveral, será el primero en poner a parir a todo el mundo a voces y llorar a moco tendido a la vez, hay es donde podemos ver que lo que le importa es salir él (de paso saludar cuanto mas mejor) y no que sus pasos salgan como tienen que salir a la calle.
Ahora cambiando a los cofrades, hay encontramos el músico-cofrade este se diferencia de su primo el músico, ya citado, en que aparte de asistir a sus múltiples ensayos, ir a conciertos,…etc. este también se meterá debajo de un paso para sentir sobre si el divino peso. Pero seguramente, disfrute más que otros braceros, de las marchas que les interpreten debido a su doble condición.
El cofrade, si bien el nombre puede inducir a confusiones, al ser cofrade también cualquier miembro de una cofradía, ruego a los distinguidos lectores, que volviéndoles a remitir a mi anterior colaboración, partan desde la definición allí expuesta. Este personaje capaz es, de estar en pleno mes de julio, tirado al sol a la vera de una piscina y en vez de tener el clásico libro de autodefinidos, haciéndole compañía en ese tiempo de asueto, este tendrá alguna revista sobre Semana Santa, que debido al gran acopio que hace de ellas en épocas pasionales, aún en esas calendas tendrá lectura cofrade, porque no crean que este recoge todo ese material y lo guarda sin más, ni mucho menos, todas las publicaciones que caen en sus manos, será leídas extrayendo saberes hasta de la última coma allí impresa. Y si miramos la guía de su teléfono móvil, una gran mayoría de los números allí presentes, tendrán alguna referencia a la Semana Mayor. Y que decir de su habitación, que ya quisieran los muros del Palacio del Conde Luna cobijar esa colección de elementos cofrades. Que decir de su coche, donde alguna estampa quemada por el sol adornara su luna, mientras del espejo colgara alguna medalla. En este punto cualquiera podría decir, pero si este es el mismo referido hace unas líneas como: el semanasantero que se cree cofrade. Pues bien explicare las diferencias, el cofrade nunca dará lecciones sobre lo que sabe, ni ira por ahí abrumando con sus conocimientos, solamente hablara en caso de que le sea requerido. En el caso ya citado, de que por desgracia se suspenda una procesión, este probablemente aplauda la decisión ya que piensa en el patrimonio y en la conservación de sus imágenes de devoción, pero claro la procesión irá por dentro, no hará el espectáculo a la puerta de la iglesia, pero esa noche seguro que le cuesta conciliar el sueño y en sus sueños sin lugar a dudas, procesionara como si ni una gota de agua hubiera caído.
Hasta aquí, esta pequeña catalogación de los tipos que pululan por nuestras cofradías y hermandades, seguramente queden muchos en el tintero, puede que tantos como hermanos sacan a la calle nuestras cofradías y hermandades, muchas definiciones podrán ser mejoradas, sin lugar a dudas.
|