En esta época, que según la publicidad, todos debemos ser caritativos y preocuparnos del prójimo, como si dicho prójimo no pasase hambre o penurias en el mes de agosto. Igual lo dicen por las heladas, que noche tras noche visitan nuestra tierra.
Pues estas festividades, las hermandades aunque no lo parezcan se juegan parte de su futuro, que nadie crea que ninguna catástrofe les destruye sus enseres ni el obispo intenta disolverlas. Pero el día 22, cada hermandad cual mas cual menos lleva algún número, de los que los niños de San Ildefonso pueden decidir asociar a una bolita con premio.
Si bien las hermandades no juegan directamente a cuenta de sus cartillas de ahorro, si que juegan de manera indirecta. Porque sobra decir que ellas ya han ganado su parte de Gordo, con el donativo que carga cada participación. Que muchas veces cae en los propios hermanos, que acaban dando donativos a un gran número de hermandades, porque desde luego que costumbre tan horrible, esa de intercambiar participaciones como si de cromos de la liga de fútbol se tratara, lo bueno es que acabas conociendo cofradías de toda la península y si tienen foto aparte del nombre podrás ver hasta sus imágenes. Y lógicamente, sino te toca nada, guardaras esas participaciones como si de estampas se tratase.
Pero y si el número por las cofradías escogido, resulta agraciado con una terminación del Gordo, debiendo cobrarse entonces lo jugado, cuantos no se molestaran en acercarse debido a que es menos de lo que ellos pagaron, por su participación. Y todo ese dinero ira a parar a las siempre sedientas arcas cofradieras. Esa aportación extra, seguramente podrá hacer que muchos proyectos avancen, o que incluso puedan surgir otros nuevos.
Que decir, si cae un premio denominado de los gordos, como marca el protocolo lo primero a realizar será hartarse de gambas y langostinos, regados por los mejores cavas de Sant Sadurní D'Anoia. Y puede que algún nuevo rico, recuerde que esa participación que le ha hecho quitarse 3 plazos de la hipoteca, le fue vendida por una cofradía y les de una pequeña propina.
Sino toca nada, que con las probabilidades matemáticas, es lo más probable, siempre nos quedara decir que por lo menos haya salud, y que en la Semana Mayor tengamos buen tiempo, para poder procesionar como nuestros titulares se merece.
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