12 años, debajo de ti

12 años, debajo de ti   Vaya tontería no, celebrar el 12 Aniversario, si ya la sociedad nos marca unas fechas de obligatorio cumplimiento, para celebrar efemérides. Si el 12 parece quedar únicamente relegado, para contar los huevos. Ya que el resto gracias al sistema métrico decimal, esta dominado por gramos, metros y litros.
   Pero en este caso si es necesario el 12, te acuerdas de la Procesión del Pregón de 1994, yo nunca la podré olvidar. Por fin uno de mis sueños se iba a cumplir, algo en mi interior no paraba y me decía que mis tiempos de papón de cruz en ristre, estaban llegando a su fin. Un fin por otra parte muy claro, ofrecerme para ayudarte a soportar tu soledad, la luctuosa noche del Sábado de Gloria y llevarte al jubiloso encuentro con tu hijo, en la mañana pascual.
   Aun recuerdo el puesto que ocupe aquella primera vez, te acuerdas de mí bajo tus pies, metido en el cajón delantero. Los nervios, el nudo en el estomago, la cruz de la cual me desprendí a una velocidad increíble, haciendo por un día que mi padre por fin cumpliese como hermano, aunque solo fuera por llevar en sus manos la cruz morada.
   La procesión transcurrió de manera estupenda, con su pregón religioso en la Catedral; pero cada vez que me acuerdo de la llegada a la plaza de San Marcelo, como pude salir vivo, a la primera nota de la marcha real, mis hermanos te rindieron su homenaje como mejor saben, yo primerizo y como es costumbre por esta tierra virgen de almohadilla y tentemozo. No lo pude ni ver venir, me aferre con la mayor fuerza posible a la vara e intente aguantar el tipo, sin llevarme ningún golpe ni pisar a ningún hermano, trabajo me costo. Pero esa droga, ya me había enganchado para siempre, ya era bracero de La Soledad, ahí es nada.
   He de reconocer, que puede que haya tenido algún fallo, pero se que tú me has perdonado, dándome muestras inequívocas de que mi amor hacia ti, ha sido correspondido. En estos 12 años, hemos pasado muchas horas juntos, malos ratos en el patio mirando hacia el cielo, no se aun como lo haces, pero si hay una virgen que traiga el agua a nuestras tierras esa eres tú; nervios en la iglesia esperando oír mi nombre entre los 80 titulares, procesiones caminando tras de ti esperando a un hermano que me dijera ¿Quieres pujar hermano?.
   Si ya se que igual el año pasado, no me porte como debiera un papón de verdad, mientras tu volvías a recorrer León, yo estaba a cientos de kilómetros, bien sabes que mi teléfono hecho humo, ya se que no es disculpa, pero creo que me has debido perdonar en parte, sino porque te has fijado en mi para que fuera llamado a ocupar un puesto muy diferente del de bracero, pero de todas maneras me has dado un tirón orejas, merecido sin duda, al dejarme en puertas de ser tu bracero titular. Y sigue como hasta hoy, sin tener celos de La Morenica, ya sabes que eres mi niña pero el Viernes de Dolores es el Viernes de Dolores y que ella es la Señora, sabes que no es culpa mía, que a sus pies me llevaran a cristianizar. Y lo que uno aprende de tierno infante, nunca se olvida.
   Ojalá esta Semana Santa, aunque solo sea unos metros, pueda volver a demostrarte lo que siento por ti, se que si tu se lo pides a Toño, volveré a ser de nuevo aquel bracero de 1994. Creo que el resto de cosas que te tengo que decir, no es menester que se entere toda La Horqueta, para eso tenemos nuestros momentos íntimos en el local y de aquí a nada en tu nueva hogar. Ah antes de que termine, que sepas que este año llevare mi S prendida de mi túnica con orgullo, pero eso si sin que cierto Ordenador Mayor y cierto Juez de Penas, puedan verla. Y haz todo lo posible por no traernos agua este año, si hace falta lleva la contraria a Montesdeoca y Maldonado.


Lectura del Acta anterior