Día histórico para las Siete Palabras

25/03/08. Xuasús González. Eduardo Álvarez Aller.

El pasado 8 de marzo fue un día histórico para la cofradía de las Siete Palabras. No todos los días se estrena un nuevo paso, y –sobre todo– con tanta elegancia y tan buena aceptación.

Así, aún encontrándose expuesto desde por la mañana en el patio del Palacio de los Guzmanes, no sería hasta la tarde cuando sería presentado y bendecido ante un buen número de hermanos.

Y es que ese sábado, la actividad en la cofradía no paró. A la presentación de la Sexta Palabra súmese su Junta General y el besapié al Cristo de los Balderas.

Mención aparte merece este acto de culto, tan íntimo, tan recogido, tan espectacular al tiempo. Acercar nuestros labios a la imagen del Titular de la cofradía.

Y llevarse un recuerdo. Dos, mejor dicho. Uno –como es costumbre– en forma de ‘estampita’; y otro –por primera vez– en un lazo tricolor –rojo, negro y blanco– que prendido en el pecho iba recordando a cuantos en él se fijaban que el Cristo de los Balderas les esperaba. Excelente iniciativa que algunos llevábamos ya tiempo anhelando. Y de la que otras cofradías no estaría de más que tomaran buena nota.

Precisamente fue en San Marcelo –en su casa–, y con un beso al ‘Balderas’ como comenzaba la presentación de la Sexta Palabra. Porque desde allí se dirigió la comitiva, encabezada por la banda, hasta la sede de la Diputación Provincial leonesa.

Ante un público expectante y admirado por una belleza incluso sorprendente del nuevo conjunto escultórico, sería Carlos García Rioja –bracero, entre otras responsabilidades, de La Horqueta Digital– el encargado de conducir el evento.

Y de emocionar –también– al describir con una visión personal la nueva obra del imaginero Manuel Martín Nieto, el Cristo de la Sangre, su Madre, y María Magdalena, juntos en La Sexta Palabra: “Todo se ha consumado”.

Al observar pausadamente las imágenes, la conclusión no resulta complicada: acertado paso al frente de las Siete Palabras. La policromía mate de María Magdalena y el ‘potente’ estofado del manto la Virgen son, quizás, algunos de los detalles más sobresalientes. Sin contar la imagen central, el Crucificado, que es sencillamente excelente. Y para curiosidad, la lágrima que sale de su ojo.

Tras un breve discurso del seise de la Sexta Palabra –Eduardo de Paz Gútiez–, el consiliario de la penitencial –Félix Díez Alonso– procedía a la bendición, con incienso pero sin agua bendita, del nuevo Misterio.

Como colofón, la banda de la cofradía estrenaba también la marcha “Todo se ha consumado”, de Abel Moreno –seise honorario de la cofradía– quien, además, se encontraba presente para dirigir a la formación musical en un momento tan especial para todos los que allí nos encontrábamos.

Se cerraba con ello –y con la despedida de García Rioja– una tarde repleta de emociones que, sin duda, será difícil de olvidar.

¿se aprueba?